Ya estoy de vuelta.
Ha pasado una semana ya desde que empezaron los playoffs el sábado pasado, el tiempo vuela. Han sido unas cuantas noches durmiendo de menos y unas cuantas sorpresas de más. Lo que está claro es que la postemporada siempre tiene sorpresas preparadas para todos.
Estoy encima de tres series, siguiendo con interés otras tantas y más de lo mismo respecto a series de las que manejo poca cosa y aún así, pienso que necesito sacar más tiempo para esto.
OKLAHOMA-HOUSTON. (3-0) Los de Texas intentan dar la cara, pero la cosa está complicada. Con la lesión de Westbrook en el segundo partido parecía que aparecía un rayo de esperanza para los pupilos de McHale, aún así, tienen las cosas muy difíciles, Durant tiene muy claro lo que quiere y no va a dejar que Houston lo pare. No he visto el tercer partido de la serie aún pero supongo que estará más cerca el 4-0 que el 3-1.
SAN ANTONIO-L.A. LAKERS. Debacle, catástrofe y todos los apelativos que se le puedan dar a la situación angelina, pero también absolutamente lógico. No querían ver a OKC en primera ronda y va a ser peor el remedio que la enfermedad. Con las lesiones de Nash, Blake y MWP, miras lo que queda de plantilla en Lakers y da para pegarse golpes en la frente y preguntarse ¿Cómo hemos llegado a esta situación? El único aliciente que le queda a esta serie es saber si Tmac contará con algún minuto para foguearse y que veamos cómo llega de China (me hace especial ilusión poder encontrarle una lógica real a su fichaje)
DENVER-GOLDEN STATE. La serie tremenda por excelencia. Baloncesto del que gusta ver, partidos ajustados y, por qué no decirlo, Warriors sorprendiendo con su entereza y madurez. Pierden a David Lee hasta la próxima temporada y ahí están, paseando la cara y ganando la serie momentáneamente, veremos como sigue.
L.A. CLIPPERS-MEMPHIS. Otra de las series apretadas. Memphis empezó muy mal en los partidos en Los Ángeles. El equipo que menos puntos recibía en temporada regular encajando como si tuvieran una piscina en vez de un aro. No habían dado con la clave para parar a CP3 y Randolph estaba más pendiente de pegarse con Griffin que de hacer su juego. Los dos partidos en Memphis han servido para lavar su imagen y recuperar buenas sensaciones. La plaza en semis se va a vender muy cara.
MIAMI-MILWAUKEE. Alarmante sensación de superioridad de los de Florida. Ganan cuando y como quieren. El único resquicio de esperanza sería pensar que Bucks realmente dan para poco. ¿Cuál es el límite de Lebron y compañía?
NUEVA YORK-BOSTON. ¿Hasta qué punto podríamos hablar de sorpresa en esta serie? Siendo objetivos, igual no debería sorprender tanto el resultado, pero creo que todos esperábamos que Boston diese mucha guerra, al fin y al cabo no tienen acostumbrados a ello. Sin embargo, es un hecho que les faltan fuerzas para acabar los partidos. Se diluyen a partir del descanso, poca mantequilla en demasiado pan. A ver si son capaces de aprovechar la sanción a JR Smith como punto de inflexión y le ponen algo de color a esta serie.
INDIANA-ATLANTA. La serie que menos he seguido (De hecho, tengo que reconocer que marcadores finales, un poco de estadística y poco más) Indiana arriba 2-1 aprovechando de maravilla el factor cancha. Sigo pensando que la serie se resolverá sin problemas para Indiana.
BROOKLYN-CHICAGO. ¡BOOM! Chicago reventando la caja fuerte. A todos los que no dábamos un chavo por ellos nos tienen con la boca abierta. Lideran su serie 3-1, robaron el factor cancha y demuestran que su garra los lleva a donde ellos quieran. Ayer, el partido por excelencia de estos PO, tres prórrogas y victoria. Nate Robinson, ese que te puede reventar un partido a favor o en contra, ayer se levantó inspirado. A estas alturas y visto lo visto "Rose who?" que siga descansando, que igual la vuelta la temporada que viene no termina molestando tanto a los aficionados.
Hasta aquí lo que ha dado de sí esta semana, volveré con más.
¡Un saludo!